Solo tenía 16 años cuando empecé a experimentar el morbo, cuando en mi cuerpo sentí esas hormonas por liberar
Ente en la zona de la piscina, situada en la azotea del edificio, 11 de la mañana, y la ví. La vecina del septimo, tomando el sol, con el bañador en la cintura. Me quedé embobado…