Comencé a dar clases particulares, todo iba bien hasta que un día recibí el llamado de una mujer. Termine haciendo algo que jamás imagine haría
Cogí mi mochila del coche y cerré de un portazo. En la pantalla del móvil ya eran las seis y cuatro minutos de tarde. —No puede ser —me dije mientras identificaba la dirección de…