Se puso a mi espalda, con una sostuvo mi culo y con la otra acariciaba mi polla. Empezó suave, sensaciones únicas en una casa abandonada
Pasaban de las 12 de la noche, cuando de camino a casa me encontré con él. Yo venía del centro de la ciudad; iba a dormir ya que al día siguiente tenía que levantarme a las 8 de…