Me acababa de casar, no me importaba nada. Yo solo pensé en divertirme, me fui de viaje con mi amigo y marido y vivo la vida loca como tanto quería
La historia es corta, sencilla y continúa... Hay que ser muy cornudo y tonto para ser permisivo en algunos aspectos y más el día de la propia Boda. Yo no diría un tonto –poco…